Cannabis
Información científica

El uso recreativo del cannabis, como tantas otras actividades humanas, no está exento de riesgos. Si bien muchos de estos riesgos no son extrapolables al uso medicinal, cuando se realiza bajo supervisión médica, los usuarios recreacionales expuestos a su consumo en un contexto de mercado ilícito pueden exponerse a sufrir una serie de riesgos, que se abordan en esta sección.

Problemas sanitarios

Debido a la situación legal de la marihuana, las personas consumidoras desconocen el proceso de fabricación y/o cultivo; la pureza, aglutinantes y demás productos químicos y/o biológicos presentes; los efectos sobre la salud de dichos productos; y cómo ha sido manipulado, conservado y vendido al comprador. Por mucho que nuestro organismo sea fuerte y generalmente contrarreste los efectos de los productos contaminantes, al menos para el caso de la marihuana, no desde luego para el de otras muchas drogas, solo con aquellos productos que son ilegales se carece de unos servicios públicos encargados de garantizar la seguridad de lo que se consume. En cualquiera de los momentos del proceso de cultivo, secado, curado, manipulación, transporte y conservación de la marihuana destinada al consumo humano, si no se establecen unos mínimos cuidados con los abonos con que se pretenden hacer crecer las plantas, con la higiene del que manipula su manicurado y su transacción y con las condiciones de conservación, puede ocurrir que la marihuana que ingiera el destinatario adquiera algún tipo de contaminante, principalmente hongos, bacterias y pesticidas. Si bien la mayoría de estos eventuales contaminantes presentes en la marihuana para la mayoría de las personas no suponen ningún problema para su salud, sí hay otros que pueden terminar siendo perjudiciales, sobre todo para las que hacen un uso medicinal de la misma. El hongo Aspergillus es el microorganismo que más comúnmente han causado problemas médicos en usuarios de marihuanas contaminadas. Ello es debido a que, al inhalarlo, sus esporas pueden quedarse instaladas en los pulmones y producir una infección que muchas veces requerirá de tratamiento médico. Por su parte, las bacteria Escherichiacoli o la Salmonella son también fácilmente transmisibles si quien manipula la marihuana no tiene cuidado con la higiene personal de sus manos. Una marihuana manipulada sin ese cuidado en la higiene puede quedar contaminada de bacterias y, al tocarla el usuario con sus manos, corre el riesgo de que dichas bacterias entren en el organismo si se lleva los dedos a la boca o toca algún alimento. Aunque la mayoría de las personas posee un sistema inmunitario capaz de luchar naturalmente contra la eventual infección, personas que se automedican con cannabis y que padecen algún tipo de déficit inmunitario pueden ser más sensibles a sufrir infecciones derivadas de contaminantes microbiológicos.