Enseñanzas del periplo legal con ayahuasca
Durante la World Ayahuasca Conference celebrada en Girona (España) en 2019, Adrian Freedman relató su periplo legal con la ayahuasca y las lecciones que aprendió a partir de aquella experiencia.
Durante su estancia en Japón, Adrian conoció a un grupo brasileño del Santo Daime y comenzó a asistir a sus ceremonias. «El Santo Daime me reveló que disponía de este camino de sanación. Se abrió para mí un proceso profundo de sanación. Así que empecé a comprometerme con ello como una práctica que iba en paralelo con otras prácticas, con la meditación, y con las prácticas budistas», aseguró Adrian.
Posteriormente, este compositor comenzó a viajar con frecuencia a Brasil para convivir con las comunidades del Santo Daime, sumergiéndose de lleno en su tradición. Más tarde, a finales de los años 90, se trasladó al Reino Unido y allí comenzaron el primer grupo privado de Santo Daime con cuatro personas. «No promovíamos nada, no buscábamos que nadie más se uniera a esto. Era nuestra práctica espiritual y nos la tomábamos en serio», añadió.
Periplo legal con ayahuasca
Sin embargo, el grupo empezó a crecer. «Lo que al principio era un camino personal de curación se reveló más como un camino de servicio», afirmó. Después de diez años, celebraban regularmente sesiones con ochenta o incluso cien personas. Un día, «sin previo aviso, en septiembre de 2010 […] apareció de repente mucha policía con luces intermitentes, y furgones policiales, y coches. Muchos policías vinieron a la puerta de mi casa. […] Encontraron 85 litros de ayahuasca».
Aqél supuso el comienzo del viaje legal de Adrian con la ayahuasca. No te pierdas el siguiente vídeo para conocer el final de la historia.