El pasado 19 de febrero, la Cámara de Diputados de México acogió el acto «Honrar la Paz», un evento dedicado a reconocer a personas cuya trayectoria contribuye de manera significativa a la justicia, el bien común y la construcción de una cultura de paz.
En ese marco, Natalia Rebollo —integrante del equipo de ICEERS— recibió un reconocimiento por su trabajo sostenido en favor de la justicia y la cultura de paz. La invitación oficial subrayaba la importancia de «rendir tributo al trabajo silencioso de quienes, con compromiso, sensibilidad y humanidad, tejen día a día una cultura de paz».
El acto tuvo lugar en el Auditorio Aurora Jiménez de Palacios, en la sede de la Cámara de Diputados, y reunió a representantes institucionales, organizaciones sociales y personas comprometidas con la transformación social desde distintos ámbitos.

Una trayectoria vinculada a la justicia y los derechos
A lo largo de su recorrido profesional, Natalia ha impulsado iniciativas orientadas a la promoción de derechos, la mediación, la construcción de diálogo y la generación de marcos más humanos para abordar conflictos sociales complejos. Este reconocimiento pone en valor no sólo una trayectoria individual, sino también una forma de entender el trabajo social y político: basada en la escucha, la responsabilidad colectiva y el compromiso ético.
Desde ICEERS, celebramos este reconocimiento, que dialoga profundamente con nuestra misión: contribuir a políticas y prácticas más justas, informadas y respetuosas en torno a las plantas psicoactivas tradicionales y las comunidades vinculadas a ellas.

Un reconocimiento compartido
Jesús Alonso Olamendi acompañó a Natalia en la ceremonia, reflejando el carácter colaborativo del trabajo que sustenta este reconocimiento. Su presencia simboliza el carácter colectivo de los procesos de construcción de paz: ningún logro surge en aislamiento, sino en red, en colaboración y en comunidad.
Honrar la paz implica sostener, día a día, prácticas que promuevan justicia, dignidad y diálogo. Que este reconocimiento se haya entregado en una institución pública refuerza, además, la importancia de tender puentes entre sociedad civil e instituciones para avanzar hacia marcos más humanos y responsables.
Desde ICEERS extendemos nuestra felicitación a Natalia y a Jesús, y agradecemos el compromiso constante con una cultura de paz que atraviesa tanto lo personal como lo profesional.
