La pandemia de COVID-19 afectó profundamente al campo de las plantas psicoactivas y las medicinas tradicionales: se suspendieron encuentros ceremoniales, las comunidades indígenas enfrentaron riesgos sanitarios y económicos agravados, los servicios de reducción de riesgos se vieron interrumpidos y las necesidades de salud mental se dispararon a escala global. La pandemia aceleró también los debates sobre el acceso a la atención, las prácticas de integración y el papel de las medicinas tradicionales en la resiliencia colectiva. ICEERS reúne aquí contenidos sobre la COVID-19 en relación con su trabajo.