Durante quince años, el International Center for Ethnobotanical Education, Research, and Service (ICEERS) se ha convertido en una organización pionera en el acompañamiento de las complejidades implicadas en la globalización de las medicinas tradicionales indígenas. Fundada en 2009, la misión de ICEERS se basa en garantizar que las prácticas sagradas con medicinas indígenas sean respetadas, integradas de forma segura y reguladas éticamente, tanto dentro como fuera de sus países de origen.
El enfoque de ICEERS para abordar el complejo proceso de globalización de las medicinas vegetales se ha centrado en dos vertientes:
- Contención: mitigar los daños, las consecuencias no deseadas y los impactos inherentes a este proceso a través de programas de primera línea.
- Apertura de caminos de futuro hacia una corresponsabilidad interrelacional, desde una ética de procesos emergentes, cocreando un futuro que fortalezca a todas las comunidades implicadas.
A lo largo de estos años, ICEERS ha acumulado una gran riqueza de experiencia y conocimiento, no sólo a través de las iniciativas realizadas, sino también mediante aprendizajes críticos, cuyos principales logros resumimos a continuación.
Logros e iniciativas
1. Investigación clínica y observacional de amplio alcance
ICEERS ha llevado a cabo investigaciones empíricas altamente innovadoras a través de múltiples programas y ha publicado más de un centenar de artículos revisados por pares, capítulos de libros e informes, aportando evidencia científica rigurosa para respaldar recomendaciones regulatorias y de incidencia política. Un ejemplo de estos estudios pioneros es el primer ensayo clínico de ibogaína para la dependencia a opioides realizado por ICEERS, que abrió el camino a tratamientos basados en evidencia en contextos de reducción de daños.
2. Incidencia y apoyo legal
ICEERS creó el Ayahuasca Defense Fund (ADF) para apoyar en el ámbito global a personas que enfrentan procesos judiciales por realizar prácticas con medicinas vegetales. Desde 2010, el ADF ha brindado apoyo legal en más de cuatrocientos casos en 46 países, reduciendo daños, mitigando resoluciones negativas y estableciendo precedentes legales respetuosos con los derechos humanos. El trabajo continuado de ICEERS en Naciones Unidas y con responsables políticos de todo el mundo ha contribuido a generar conciencia internacional y apoyo a los derechos indígenas, así como a establecer marcos regulatorios más seguros de ámbito local, nacional y global.
3. ICEERS Academy
Transformando las lecciones aprendidas en la primera línea en conocimiento que fortalece capacidades y promueve la seguridad y la ética, ICEERS ha puesto en marcha diversos programas formativos. Cada uno de ellos resulta pionero en su ámbito, como el curso de AyaSafety, centrado en la reducción de riesgos para facilitadores. Hasta 2024, ICEERS Academy ha formado a más de 300 facilitadores en diez países, contribuyendo a comunidades más fuertes basadas en la autorregulación y la seguridad.
4. El Faro: integración y apoyo en crisis
El centro de apoyo El Faro de ICEERS se ha convertido en un recurso global de referencia, ofreciendo apoyo gratuito en crisis e integración a personas que necesitan ayuda para integrar experiencias difíciles. Desde 2013, más de 1.500 personas han sido acompañadas de forma gratuita. El servicio también proporciona información científica sobre interacciones médicas y farmacológicas con medicinas vegetales psicoactivas, consolidándose como un núcleo esencial de reducción de daños para la comunidad global de medicinas vegetales.
5. Programa de apoyo a socios indígenas
A lo largo de los años, ICEERS ha fomentado colaboraciones estrechas con guardianes de la sabiduría indígena, ofreciendo apoyo técnico y estratégico a procesos relacionados con derechos indígenas, gobernanza, fortalecimiento organizativo, reconocimiento de sistemas tradicionales de sanación, incidencia, ciencia y derecho. Esta fundación también ha creado iniciativas como el Indigenous Medicine Conservation Fund (IMCF), un programa centrado en la conservación biocultural que garantiza que las comunidades indígenas puedan seguir protegiendo sus territorios ancestrales y tradiciones sagradas.
6. Alianza entre sistemas de conocimiento
A través de sus múltiples programas, el trabajo de ICEERS se ha orientado progresivamente a «escalar la sanación», tejiendo alianzas entre la diversidad de sistemas de conocimiento sobre las medicinas vegetales. Se trata de aprender a encontrarnos de forma complementaria para analizar conjuntamente las causas profundas de nuestras crisis globales, aprender recíprocamente y permitir que emerjan comprensiones más profundas que orienten nuestras estrategias y acciones.
7. Programa de prácticas comunitarias
Durante más de tres lustros, ICEERS ha trabajado para generar modelos de práctica con medicinas vegetales integrados en estructuras comunitarias con arraigo local y conexión global. Las personas practicantes se organizan para fortalecerse colectivamente, cultivar una cultura de responsabilidad y cuidado, y establecer colaboraciones con administraciones públicas y entidades no gubernamentales para el bienestar de todas las personas implicadas. ICEERS ha apoyado estos procesos en cerca de una docena de países, ofreciendo facilitación, materiales educativos y trabajo conjunto con responsables políticos en la elaboración de regulaciones.
8. Difusión
Desde sus inicios, ICEERS ha organizado numerosos eventos, desde las tres ediciones de la World Ayahuasca Conference hasta congresos, seminarios, charlas TEDx y otros formatos. Estos encuentros no sólo han contribuido a obtener una comprensión global más informada, abierta y respetuosa de las medicinas vegetales, sino que también han construido un proceso intercultural y global de alianzas para acompañar la globalización de estas medicinas con la orientación y el liderazgo de los abuelos indígenas. A través de documentales, publicaciones y alianzas con instituciones académicas, ICEERS ha desempeñado un papel clave en la transformación de la percepción pública y en el reconocimiento del valor, la legitimidad y los derechos de los sistemas de conocimiento indígena.
Aprendizajes clave
1. La importancia de la colaboración intercultural
En ICEERS hemos aprendido que las alianzas respetuosas y genuinas con comunidades indígenas resultan esenciales para crear marcos sólidos que honren los orígenes de las medicinas vegetales tradicionales. Programas como la «Alianza de sistemas de conocimiento» han reforzado el valor de la sabiduría indígena para construir enfoques verdaderamente holísticos que integren perspectivas tradicionales y occidentales.
2. Navegar entornos legales y regulatorios complejos
El panorama legal de las medicinas indígenas sigue resultando desafiante, con gobiernos que continúan persiguiendo ceremonias basadas en plantas. La experiencia de ICEERS demuestra que es fundamental construir alianzas sólidas con expertos legales y responsables políticos. El trabajo del Ayahuasca Defense Fund ha mostrado el poder de una red global para proteger derechos, al tiempo que subraya la necesidad de mejorar y sostener estándares de seguridad.
3. El valor de la autorregulación y la reducción de riesgos
ICEERS ha puesto el énfasis en la autorregulación comunitaria como un paso clave para garantizar prácticas seguras y éticas. El curso de AyaSafety y el desarrollo de protocolos de reducción de riesgos respaldan este compromiso. La retroalimentación recibida muestra que la formación de facilitadores ha sido transformadora para establecer estándares de transparencia, responsabilidad y seguridad.
4. Equilibrar rigor científico y sensibilidad cultural
La investigación en el ámbito de las medicinas tradicionales presenta desafíos únicos, desde la aprobación ética hasta el respeto de protocolos culturales indígenas. ICEERS ha aprendido que las prácticas científicas rigurosas deben armonizarse y decolonizarse para respetar distintos sistemas de conocimiento. Las fases piloto y los protocolos de investigación colaborativa han permitido mantener estándares científicos sin comprometer principios éticos ni valores culturales.
5. Sensibilización y difusión
La sensibilización resulta clave para cambiar percepciones públicas y reducir el estigma, apoyando así cambios normativos. A través de conferencias, talleres y medios educativos, ICEERS ha construido puentes entre perspectivas indígenas y occidentales sobre la sanación, desempeñando un papel central en la desestigmatización de estas prácticas.
6. Adaptarse a desafíos inesperados
El recorrido de ICEERS ha estado marcado por obstáculos imprevistos, desde cambios políticos abruptos hasta problemas logísticos. En estos contextos, la flexibilidad y la planificación adaptativa han constituido recursos esenciales. El centro de apoyo El Faro, por ejemplo, tuvo que reformular sus servicios ante consultas cada vez más complejas, reforzando la necesidad de estructuras de apoyo comunitario escalables.
7. Priorizar la sostenibilidad
La gestión sostenible de los recursos y la conservación liderada por las comunidades resultan fundamentales para preservar las tradiciones indígenas a largo plazo. La creación del Indigenous Medicine Conservation Fund refleja este compromiso, junto con iniciativas como el ensayo de ibogaína en Cataluña, que muestran modelos equitativos centrados en el bienestar de las comunidades indígenas y locales.
Conclusión
Nos encontramos en un momento crítico en el que culturas indígenas y no indígenas pueden unirse para acompañar una globalización de la ayahuasca que fortalezca a todas las partes implicadas y sirva como ejemplo de gobernanza intercultural y coliderazgo, superando la división entre mundos indígenas y no indígenas mediante la alineación de procesos clave.
Los dieciséis años de recorrido de ICEERS ponen de relieve tanto el enorme valor de las medicinas vegetales indígenas en los procesos de sanación como los desafíos significativos derivados de su globalización, hasta ahora desordenada. Desde la construcción de alianzas con guardianes de sabiduría indígena hasta el desarrollo de investigación científica rigurosa y la incidencia por reformas legales y políticas éticas, ICEERS ha trazado un camino hacia una colaboración intercultural respetuosa y mutuamente beneficiosa.
A medida que las medicinas vegetales continúan ganando atención global, el enfoque de ICEERS se consolida como un modelo para integrar de forma responsable y ética los conocimientos y prácticas tradicionales en la sociedad contemporánea. Al sostener el respeto, la seguridad y la sostenibilidad, ICEERS imagina un mundo en el que las prácticas con medicinas vegetales puedan florecer en alianza con las comunidades indígenas.