Los clubes sociales de cannabis son asociaciones sin ánimo de lucro mediante las cuales personas adultas socias organizan colectivamente el acceso al cannabis para uso personal, al margen de los mercados comerciales. Surgidos en España a comienzos de los años 2000 y replicados después en varias jurisdicciones europeas y latinoamericanas, operan en espacios jurídicamente ambiguos. ICEERS analiza sus dimensiones de derechos humanos, salud pública y políticas públicas.