La política de drogas configura las condiciones legales, sanitarias y sociales en las que las personas se relacionan con las plantas psicoactivas y otras sustancias. ICEERS trabaja a escala nacional e internacional —incluida la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas y los órganos de derechos humanos— para promover marcos centrados en las personas, no en las sustancias, basados en la evidencia científica, los derechos humanos y la protección de las prácticas indígenas. Esta página reúne contenidos sobre reforma, procesos de tratados y marcos legales que afectan al acceso a las medicinas tradicionales.