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Cómo se adaptan las comunidades de ayahuasca durante la pandemia

14.08.2020

 (Serie «Comunidades de ayahuasca durante la pandemia» | Parte 1)

No cabe duda de que el año 2020 será recordado por la rápida y abrupta llegada de una pandemia que afectó a todo el mundo en cuestión de meses. Lo que queda por ver es cómo las diversas comunidades cambiarán, qué adaptaciones nos acompañarán, y si serán para siempre.

Es el caso de las comunidades de ayahuasca, por ejemplo, que ahora ya se extienden por todo el mundo. La mayor parte del brebaje utilizado procede de las regiones de la cuenca amazónica, donde pueden encontrarse diversas comunidades vinculadas a la ayahuasca, y donde hay una gran concentración de centros de retiro y pequeños negocios; especialmente en lugares como Iquitos (Perú), pero también en otros, donde se atiende principalmente a visitantes internacionales. Pero estas prácticas se han extendido también ampliamente fuera de esa región, y de hecho la globalización ha dado lugar a la formación de redes comunitarias informales y formales nacionales e internacionales, todas ellas afectadas ahora por la pandemia.

ICEERS quiere apoyar a la comunidad ofreciendo una perspectiva a vista de pájaro de tendencias y movimientos, y construyendo puentes entre las prácticas tradicionales y las emergentes. Después del primer impacto de la pandemia, nos hemos tomado el tiempo de hablar con un puñado de personas involucradas en distintas comunidades ubicadas en Europa, América del Norte, América Central y América del Sur. Queríamos saber cómo se están adaptando las comunidades de ayahuasca a esta nueva situación.

En una serie de diversas entradas (leer Parte 2 | Parte 3compartiremos algunas cosas que hemos aprendido. Es importante señalar que todas las entrevistas se han hecho de forma anónima, y que nos interesaba más identificar tendencias generales que sacar conclusiones. Queremos aquí alentar el pensamiento crítico, y que las lectoras y los lectores saquen sus propias interpretaciones.

 

Las comunidades son diversas, pero todas se enfrentan a impactos económicos

Ha habido distintos impactos económicos según distintas personas que facilitan ceremonias, organizan comunidades o dirigen centros de retiro. Veamos algunos ejemplos.

Algunas personas curanderas, o facilitadoras de ceremonias, viajan de un lugar a otro, ofreciendo apoyo a comunidades de diferentes países y continentes. Por ejemplo, pudimos hablar con una mujer que se vio afectada por el cierre repentino de las fronteras y se encontró varada durante más de dos meses en un limbo de tránsito, en tierra de nadie. Con el tiempo, pudo regresar a su país y a su casa para enfrentarse a una nueva realidad en la que ya no puede contar con los ingresos que le proporciona habitualmente el ofrecimiento de sus servicios. Está preocupada por el futuro, pero también nos cuenta que lo encara con esperanza y determinación.

Hubo varios otros casos de personas que quedaron varadas en otros países; por suerte, muchas han encontrado ya el camino de regreso a casa. Sin embargo, el cierre de las fronteras seguirá afectando a la forma en que se celebran las ceremonias a nivel internacional, y puede ser que las comunidades que realizan ceremonias con personas que viajan desde otros lugares distantes tarden mucho más en poder reunirse que aquellas comunidades que cuentan con curanderos/as o facilitadores/as en su entorno local directo.

En el caso de las comunidades internacionales que giran en torno a facilitadores/as locales, así como iglesias u otro tipo de centros más reducidos, las ceremonias se interrumpieron también una vez que comenzaron los cierres, debido principalmente a las órdenes del gobierno de entrar en confinamiento o practicar el distanciamiento físico. Esto ha tenido un impacto considerable en la economía de las personas que organizan las ceremonias, y especialmente en aquéllas que tienen que pagar el alquiler de propiedades o edificios dedicados a albergar a sus comunidades, o bien pagar a personal permanente y otros gastos generales que deben mantenerse.

Muchos centros de retiros situados en el Amazonas —así como también en otras regiones como Centroamérica— han sufrido un impacto significativo porque atienden a huéspedes de Europa y América del Norte. En el caso de los centros de este tipo, y donde suelen acceder personas extranjeras que acuden por vía aérea, la repentina interrupción de sus operaciones provocó la cancelación de muchos retiros. Estos centros se enfrentan ahora a importantes presiones financieras, y no todos van a poder sobrevivir a esta situación. Un director de uno de estos centros con el que hablamos nos comentaba que estaba estudiando la posibilidad de refinanciar o de llevar a cabo procesos de crowdfunding. La planificación futura es difícil en un contexto en el que no está claro cuándo se reiniciarán los retiros o cuántas personas podrán estar en cada centro en un momento dado. La persona que entrevistamos dijo que incluso si todo va bien, llevará al menos dos años recuperarse de esta interrupción.

Varios centros de retiro han lanzado campañas de financiación colectiva, pidiendo ayuda a simpatizantes para al menos poder seguir pagando al personal local. Y es que no se puede subestimar el impacto de la pandemia en quienes trabajan en los centros de retiro, y ha surgido la preocupación por la fragilidad actual de las economías locales que se han ido desarrollando en torno a la ayahuasca.

 

Fortalecimiento de los vínculos comunitarios

En cuanto a las comunidades que cuentan con miembros sostenidos y núcleos bien establecidos, varias personas compartieron una clara conciencia de que colectivamente estamos viviendo tiempos muy importantes, aunque delicados.

Una persona nos contaba cómo en su comunidad se sentían responsables de dar apoyo y cuidarse mutuamente. Entre otras cosas, comenzaron a usar plataformas online para encontrarse con sus comunidades en reuniones, sesiones de meditación, integraciones, e incluso para rezar conjuntamente. Además, los miembros de estas comunidades han dado un paso adelante para ofrecer apoyo financiero, cuando han podido, y ayudar tanto a sus propias comunidades locales como a los maestros y maestras indígenas con quienes están conectados, así como a sus familias y comunidades.

Algunas personas líderes en sus comunidades también han estado proporcionando apoyo más individualizado, dedicando tiempo a quienes más lo necesitaban. Algunas de estas personas han asumido así un papel de curanderas más allá de su rol habitual en las ceremonias presenciales. Algunos facilitadores describieron cómo, a través de este proceso, llegaron a ver dónde fallaban en sus habilidades terapéuticas y de acompañamiento, y han tomado medidas para mejorar y formarse adicionalmente.

Algunos grupos que estaban confinados juntos han seguido celebrando pequeñas ceremonias, lo que ha permitido llevar a cabo trabajos más íntimos, que han sido muy bien recibidos. Una líder de una comunidad también explicaba que todo el proceso ha conducido a una profundización de la relación dentro de la propia comunidad, pero también con la tierra. Se han juntado y se han tomado el tiempo y la energía necesarias para poner en marcha huertos que proporcionen alimentos en el ámbito local. Ahora están pensando en organizar actividades más centradas en la comunidad e incluso abrir sus terrenos a programas de voluntariado para cultivar la tierra, de manera que puedan ofrecer alimentos locales durante los retiros.

Las personas con quienes hemos hablado también mencionaban que ahora la gente siente como un deseo aún mayor de trabajar con plantas medicinales, de formar parte de comunidades espirituales, de salir de las ciudades y conectarse más con la naturaleza. Para las personas que organizan retiros, estas son cuestiones que están tomando en gran consideración, mientras piensan en ofrecer nuevos formatos de retiro más extendidos, y construir comunidades más sólidas, más allá de las ceremonias que puedan realizar.

 

Ceremonias más pequeñas y el uso de la tecnología

A pesar de las cuarentenas obligatorias y las medidas de distanciamiento social, muchas de esas comunidades se han mantenido unidas mediante el apoyo mutuo y la función de los facilitadores para unir a las personas de nuevas maneras. Y, como es de esperar, se han producido innovaciones.

El teletrabajo se ha disparado durante la pandemia, al igual que todos los demás tipos de ofertas en línea, desde el yoga, hasta la medicación, los conciertos y las exposiciones de arte, así como los servicios religiosos y las reuniones familiares. En este contexto, quizás no sea sorprendente que también haya surgido un nuevo tipo de ceremonias de ayahuasca: las ceremonias en línea.

En nuestras entrevistas con personas que facilitan ceremonias de ayahuasca identificamos dos formatos para este tipo de ofrendas, aunque pueden existir otros. El primer tipo fue organizado por la comunidad internacional del Santo Daime. Sus iglesias fueron cerradas debido a la pandemia, por lo que comenzaron a celebrar reuniones y ceremonias a través de videoconferencias. Cada grupo de participantes (principalmente pequeños grupos de 2 a 5 personas, y ocasionalmente alguien por su cuenta) tenía acceso a su propio sacramento (daime). Juntos seguían sus libros de himnos y cantaban.

Según una de las líderes de una de estas comunidades, «las ceremonias a distancia son muy agradables, pero el problema es siempre la calidad de la conexión, que no es buena todo el tiempo».

El segundo tipo de reunión que aprendimos fue el de una comunidad en Catalunya constituida por personas que forman parte de una asociación comunitaria. Esta experiencia fue reportada en detalle en la publicación Cáñamo. Los y las participantes tuvieron acceso a la ayahuasca, un psiquiatra estaba de guardia para responder en caso de sorpresas, y todas y todos los participantes tenían experiencia previa. En el momento de realizar la entrevista, más de 125 personas habían participado en ceremonias organizadas de esta manera.

Al considerar la seguridad y el bienestar de las personas participantes durante las ceremonias en línea surgen varias cuestiones clave, como la forma de garantizar una supervisión adecuada, el apoyo durante las sesiones, el tratamiento de los elementos audiovisuales para garantizar una experiencia sin problemas y, por último, el importante elemento de la integración y la garantía del apoyo posterior a la ceremonia. El líder de esta comunidad nos hace notar que todo esto ha sido posible porque sus ceremonias ya se guiaban anteriormente por tecnología digital (sistemas informáticos y de sonido), y se celebraban en un espacio interior que estaba equipado para este fin. Es evidente, sin embargo, que este formato deja fuera una parte importante de los elementos principales de las ceremonias cara a cara, y en cualquier caso, el fin del confinamiento estricto ha supuesto también el fin de este tipo de ceremonias, o al menos por el momento.

Desde una perspectiva tradicional, este formato tiene sus limitaciones. Las ceremonias celebradas por videoconferencia no atienden a aspectos fundamentales de las prácticas de la ayahuasca, como la consagración, la limpieza y la protección del espacio, el soplado de tabaco o de agua florida. El uso intencional de canciones y música también está limitado y el líder de la ceremonia no puede sintonizar del mismo modo con lo que está sucediendo para cada individuo y en el espacio y modificar el tono, el volumen, el ritmo y la intención de cada canción.

 

Mares inexplorados…

Nadie esperaba esta pandemia y de hecho hay mucho que aún se desconoce sobre lo que es y sobre lo que será. Sin embargo, parece que el aislamiento físico y el confinamiento inicial suponen también una oportunidad para repensar nuestras comunidades y hacerlas más fuertes, promoviendo actos reflexivos de reciprocidad y ayuda mutua. Surge a su vez una clara necesidad de repensar cómo las comunidades amazónicas se benefician de la globalización de la ayahuasca, y cómo podemos ofrecerles un apoyo sostenido mientras luchan por sobrevivir económica, cultural y físicamente durante esta pandemia.

 

Más entradas sobre el tema: Parte 2 | Parte 3

Imagen: río Amazonas a través de la selva, fotografiado por la NASA. Fuente: Wikipedia.

Categories: Ayahuasca , ICEERS
Tags: ayahuasca , comunidad , pandemia